Lorena Ramírez nació en Ciudad de México el 24 mayo de 1986. Es una artista plástica cuyo vínculo con el arte se forjó desde su niñez, aprendió a pintar en diferentes técnicas, principalmente óleo, en el estudio de su padre, el artista michoacano Rodrigo Pimentel.
Con formación profesional en diseño gráfico por la Universidad Iberoamericana, se ha dedicado con pasión al aprendizaje y la creación constante. Su obra es un reflejo de exploraciones profundas sobre temas universales que invitan al espectador a una introspección emocional y contemplativa.
Desde 2015 se ha dedicado a tiempo completo a la pintura, perfeccionando su técnica en talleres y participando en múltiples exposiciones colectivas. En 2018, participó en la muestra "Día de Muertos: A Spiritual Legacy" en el National Museum of Mexican Art de Chicago, Illinois, E.U.A.. Su pieza "Silencio los vamos a encontrar", inspirada en las consecuencias del sismo que afectó a México en 2017, destacó por su emotividad y simbolismo, consolidando su presencia en el panorama artístico internacional.
En 2023, participó en la exhibición itinerante "El Festín de los sabores. El Banquete Mexicano", curada por la Maestra María Estela Duarte, exposición que tuvo como sedes el Museo Nacional de Arte en Ciudad de México y el Museum of Latin American Art, en Long Beach, California, E.U.A..
Marzo de 2024 marcó un hito en su carrera con su primera exposición individual en la Galería Municipal Adolfo López Mateos en Morelos, México. Allí, presentó 26 obras que manifiestan su profundo respeto y fascinación por la naturaleza, temática recurrente en su producción artística. Su dominio técnico junto con una paleta de colores vibrantes, enriquecen sus composiciones y realzan la emotividad de sus mensajes.
La calidad de su obra la llevó a exponer en septiembre del 2024 en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario en el Estado de México en la exposición colectiva “Surrealismo Centenario. Arte y psique (de un libro de Teresa del Conde), curada por el Maestro Antonio Espinoza, exhibición en donde presentó una de las piezas más representativas de su trabajo, titulada “Interrupción”.
La celebración de la naturaleza en su máximo esplendor es palpable en obras como "Brillo de luna", "Pericos" y "Las flores de Olga". Estas piezas capturan la majestuosidad de la fauna nocturna, la alegría de la vida silvestre y la belleza efímera de la flora, invitando a reconectar con el mundo natural y a apreciar su capacidad de regeneración y perpetua belleza.
Su obra pertenece a diversas colecciones privadas en México y Estados Unidos, entre las que destaca la Colección Andrés Blaisten. El Museo Santuario del Jaguar en “Reino Animal” en Teotihuacán, Estado de México, también resguarda uno de sus cuadros y ha tenido presencia en diversas subastas públicas. Actualmente se encuentra produciendo en Ciudad de México, con miras a proyectos futuros.
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